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llama
Que la mesa te llame sin tener que levantar la mano
Un código QR en cada mesa. El cliente lo escanea y tiene tres botones: llamar al camarero, pedir la cuenta y abrir la carta de esa misma mesa. El aviso suena en la barra, llega al móvil de los camareros o sale por la impresora.
Para la terraza grande, el comedor con esquinas y el servicio con poca gente.
Míralo en marcha
Así funciona llama, en menos de un minuto
Con música: actívala con el altavoz del vídeo. ¿Prefieres tocarla tú? Pruébala en la demo.
Por qué hace falta
El cliente que espera la cuenta se acuerda más de eso que de la comida
No es que el servicio sea malo: es que el camarero no puede mirar a veinte mesas a la vez mientras lleva una bandeja.
La mano levantada que nadie ve. En la terraza del fondo, detrás de la columna o en el comedor de arriba. El cliente espera, se impacienta y acaba yendo él a la barra.
La cuenta tarda más que el café. Y cuando llega, resulta que querían pagar con tarjeta y hay que volver a por el datáfono. Dos viajes donde bastaba uno.
Una mesa que se va tarde es una mesa que no se vuelve a llenar. En las horas fuertes, los diez minutos de esperar la cuenta son el siguiente cliente que se marcha de la puerta.
Qué hace
Tres botones en la mesa, y el aviso donde tú quieras
Uno, dos o los tres canales a la vez. Si uno falla, los otros siguen avisando.
Un QR por mesa
Cada mesa tiene el suyo, con su nombre. Se descargan todos de una vez, sueltos para maquetarlos o en cartel listo para imprimir. Hechos para que los lean también los móviles antiguos.
La barra suena de verdad
Una tablet o un móvil viejo en la barra, enchufado y con el volumen arriba. Cuando una mesa llama, suena una sirena hasta que alguien pulsa «Atendido».
En el móvil del camarero
Cada camarero da de alta su teléfono escaneando un QR en la barra, y le llega el aviso aunque esté en la otra punta de la terraza.
O por la impresora
Un ticket con el nombre de la mesa en letra grande. Con la impresora de tickets que ya tienes, de red o conectada al TPV.
La carta de Ágora, ya en su mesa
El botón «Pedir» abre la carta digital de Ágora con la mesa ya puesta: el pedido entra en su mesa sin que el cliente tenga que elegirla. Las mesas se importan del PDF de QR que saca Ágora.
A prueba de bromas
El mismo botón no vuelve a avisar hasta pasado un rato, y la página que alguien se llevó abierta en el móvil caduca: no sirve para llamar desde casa al día siguiente. Fuera de tu horario, la mesa no avisa a nadie.
Cómo funciona
Tres pasos, y el primero lo haces una sola vez
Pones el QR en cada mesa
Das de alta las mesas (o las importas de Ágora), descargas los carteles y los pegas. Una tarde.
El cliente pulsa
Escanea con la cámara y elige: camarero, cuenta con tarjeta o en efectivo, o la carta. Ve «Avisado» al momento.
Tú atiendes
Suena la barra, vibra el móvil o sale el ticket. Vas a la mesa, pulsas «Atendido» y el móvil del cliente vuelve solo al principio.
Lo que ve el cliente
Tres botones grandes y ni una pregunta
No pide nombre, ni teléfono, ni correo. No instala nada y no deja galletas en su móvil.
- Sin aplicación. Es una página web que abre la cámara del móvil, en iPhone y en Android.
- La cuenta dice cómo se paga. Tarjeta o efectivo, y el camarero llega con el datáfono o con el cambio.
- Se puede anular. Si le dio sin querer, tiene dos minutos para quitar el aviso antes de que nadie se mueva.
- Sabe que le han oído. «Avisado» en cuanto pulsa, y la pantalla vuelve sola al principio cuando le atienden.
Lo que ve el local
La barra, en una tablet que ya tienes
Una página abierta en cualquier tablet o móvil del local. Las mesas que llaman, por orden de llegada, y un botón para cada una.
- Tú eliges cuánto suena cada aviso: un toque de un segundo o hasta que alguien lo atienda.
- Un interruptor para parar los avisos cuando cierra la cocina, y un horario para que se paren solos.
- Las mesas las gestionas tú. ¿Terraza nueva el martes? Das de alta las mesas y descargas sus carteles en un momento.
- Claro u oscuro, según la luz de la barra.
Con quién encaja
Para quién es, y para quién no
Preferimos decirlo antes que venderte lo que no necesitas.
Es para ti si…
- Tienes mesas que no se ven desde la barra: terraza, planta de arriba, reservados.
- En las horas fuertes el equipo no da abasto para ir mirando mesa por mesa.
- Ya tienes Ágora y quieres que la carta digital entre directa en cada mesa.
- Quieres montarlo esta semana, con la tablet y la impresora que ya tienes.
Quizá no lo necesites si…
- Tienes cuatro mesas y todas a la vista de la barra.
- Tu problema es la gente esperando en la puerta: para eso está colas.
Qué incluye
Un solo producto, entero
Sin planes ni funciones capadas. Eliges qué canales de aviso usas, pero todos van incluidos.
Las mesas
- QR y carteles listos para imprimir
- Mesas importadas del PDF de Ágora
- La carta digital de cada mesa
Los avisos
- Pantalla de barra con sirena
- Avisos al móvil de los camareros
- Ticket en la impresora del local
El control
- Horario con dos turnos por día
- Parar y reanudar con un botón
- Cuántas veces se usa cada botón, por día
Cuota fija por local, sin coste por aviso ni por mesa. Si llevas ya otra plataforma de Disertic, entra en el mismo recibo. Cuéntanos tu caso y te decimos el precio en la misma llamada.
Pruébala tú mismo
Llama desde una mesa y oye sonar la barra
Un restaurante con doce mesas. Abre la barra en el ordenador, la mesa en el móvil y pulsa: el aviso entra al momento.
Sin registrarte. Los datos son inventados, está separada de la plataforma de nuestros clientes y se vuelve a montar cada noche: toca lo que quieras.
Qué puedes ver
- La pantalla de la barra, con su sirena
- La página de la mesa, con sus botones
- El panel del restaurante: mesas, carteles y horario
Preguntas frecuentes
Lo que nos preguntan siempre
¿El cliente tiene que instalar algo o registrarse?
No. Escanea el QR con la cámara y se abre una página con los tres botones. No se le pide ningún dato, ni siquiera el nombre.
¿Y si alguien se pone a pulsar sin parar?
El mismo botón de la misma mesa no vuelve a avisar hasta pasado un rato (tú decides cuánto): al cliente se le dice que ya está avisado y en la barra no suena otra vez.
¿Y el que se lleva la página abierta y llama desde casa?
No puede: la página de la mesa caduca a las pocas horas (tú eliges cuántas) y deja de valer en cuanto se atiende la cuenta de esa mesa. Y fuera de tu horario la mesa no avisa a nadie.
¿Necesito comprar una pantalla o una impresora?
No. La barra es una página que se abre en cualquier tablet o móvil, y la impresora puede ser la de tickets que ya tienes, de red o conectada al TPV por USB.
¿Suena el móvil del camarero aunque esté en silencio?
No: eso lo decide el teléfono. Por eso la barra es la que suena fuerte, y el móvil es un refuerzo para quien está lejos de ella.
¿Tengo que tener Ágora?
No. Llamar al camarero y pedir la cuenta funcionan con cualquier TPV. Con Ágora, además, el botón «Pedir» lleva a la carta digital de esa misma mesa.
Una casa, cuatro puertas
Las otras plataformas de Disertic
Están hechas por la misma gente, se parecen por dentro y se hablan entre ellas. Puedes llevar una sola o todas.
Reservas por internet, plano de sala, cobro contra los no-shows y recordatorios. Para el restaurante que coge mesa.
fichajesRegistro horario con validez legal, cuadrantes de turnos y control de horas. Para el equipo que atiende esas mesas.
colasLa lista de espera en un QR pegado al cristal. Para el local que no coge reservas y tiene gente esperando en la puerta.
¿Lo ponemos en tu terraza?
Te damos de alta, te mandamos los carteles de tus mesas y lo usas en un servicio de verdad. Si no te sirve, se quita y ya está.