Ir al contenido
L-V de 09:00 a 19:00 h 986 113 540 604 000 970 info@disertic.com Acceso clientes

Nuevo en Disertic

reservas

Tus mesas, tus clientes y tu teléfono, en paz

Tu propia página de reservas y un botón en tu web. La mesa se asigna sola, el cliente recibe su recordatorio y la lista de comensales es tuya, no de un portal que te la alquila.

Sin comisión por comensal. Cuota fija, cobres las mesas que cobres.

Míralo en marcha

Así funciona reservas, en menos de un minuto

Con música: actívala con el altavoz del vídeo. ¿Prefieres tocarla tú? Pruébala en la demo.

Por qué hace falta

Coger la reserva es fácil; lo caro es todo lo demás

La libreta funciona hasta el día que se llena el comedor, suena el teléfono y hay dos mesas apuntadas en el mismo hueco.

El teléfono suena en pleno servicio. Alguien tiene que dejar la bandeja, buscar la libreta y comprobar si a las nueve y media cabe una de seis. Las llamadas que no se cogen son mesas que se van a otro sitio.

Los que no aparecen. Un viernes con dos mesas de seis que no vienen ni avisan es la diferencia entre un buen servicio y uno normal, y nadie te devuelve la noche.

Tus clientes son de otro. Si todas las reservas entran por un portal, el que sabe quién viene, cuándo y cuánto gasta es el portal. Y te cobra por cada comensal que te manda, incluso los que ya eran tuyos.

Qué hace

De la reserva a la mesa, sin pasar por la libreta

Tu página y tu botón

Una página de reservas con tu nombre y tus fotos, y un widget que se pega en tu web, en Google y en Instagram. El cliente reserva en tres pantallas, sin registrarse ni instalar nada.

Plano de sala y mesas

Dibujas tu comedor una vez y la plataforma reparte las mesas sola, juntando las que hacen falta para un grupo de ocho. Tú ves la sala como es, no una lista.

Aforo y cupo por internet

Decides cuánta gente quieres atender por franja y qué parte de la sala se vende por internet. El resto queda para el teléfono y para el que entra por la puerta.

Tarjeta contra los no-shows

Para los grupos grandes, los festivos o el que ya te falló una vez: se pide tarjeta al reservar y se retiene. Si cancela a tiempo, se libera; si no aparece, decides tú. Con Stripe o Redsys.

Recordatorios que sí se leen

Confirmación al reservar y recordatorio la víspera, por correo, SMS o WhatsApp, con un enlace para confirmar o cancelar. La mayoría de los plantones son despistes, y así se recuperan.

Saber qué está pasando

De dónde vienen las reservas, tasa de plantones, horas punta, tamaño de los grupos y —si llevas Ágora— lo que gasta de verdad cada mesa y cuánto dura. Números para decidir, no para mirar.

Cómo se pone en marcha

Cuatro pasos y ya coges mesa

Montamos tu restaurante

Un asistente pregunta lo justo: horarios, salas, mesas y cuánta gente quieres por franja. Se guarda paso a paso, así que se puede dejar a medias.

Pones el botón donde estás

En tu web, en tu ficha de Google y en Instagram. El cliente no sale de donde estaba.

Entran las reservas solas

Con su mesa asignada, su confirmación y su recordatorio. El teléfono queda para lo que de verdad hace falta hablar.

Llevas el servicio desde la tableta

Sentar, mover de mesa, marcar quien no vino, apuntar el que entra por la puerta. Todo el equipo mira lo mismo.

El plano de sala

La sala como es, no como una lista de nombres

Dibujas tu comedor —mesas, terraza, reservado— y a partir de ahí todo se entiende de un vistazo.

  • Las mesas se reparten solas, y se juntan cuando el grupo no cabe en una. Puedes cambiarlo a mano siempre que quieras.
  • Todas las salas en un plano para el que lleva la puerta, y cada sala por separado para el que está dentro.
  • Qué queda libre a las diez y media, contestado en un segundo mientras el cliente sigue al teléfono.
  • Y si no queda sitio, puedes ofrecerle otro restaurante amigo que sí tenga hueco a esa hora. Con su permiso, y comprobando de verdad que le cabe.

Los plantones

Que la mesa vacía deje de ser gratis

No se trata de cobrarle a nadie, sino de que aparecer sea lo normal. Casi siempre basta con que el cliente sepa que hay algo en juego.

  • Tú pones las reglas: solo a partir de seis personas, solo en Nochevieja, solo a quien ya te falló. No hace falta pedirle tarjeta a todo el mundo.
  • Se retiene, no se cobra. Si cancela dentro del plazo, se libera entero y automáticamente.
  • Cobrar es una decisión de una persona, no un automatismo, y hace falta permiso para hacerlo: el camarero no puede.
  • Los datos de la tarjeta no pasan por aquí. Van directos a la pasarela —Stripe o Redsys— y de ella cobras tú, a tu cuenta.

Encaja con lo que ya tienes

Con tu TPV, tu web y tu personal

Ágora

La reserva llega al TPV y la cuenta vuelve: cuánto duró la mesa de verdad, cuánto gastó y qué pidió. Deja de ser una suposición.

Tu web, Google e Instagram

El mismo botón en los tres sitios, con tus colores. El cliente reserva donde te encontró.

fichajes

Los comensales de cada día alimentan el cuadrante de personal: la gente que hace falta el sábado sale de las mesas que ya tienes vendidas.

Planes

Tres, y el más pequeño ya coge mesas

Cuota fija: da igual que llenes el comedor o que sea martes. No se cobra por comensal ni por reserva.

Básico

El restaurante de una sala que quiere dejar de coger reservas a mano.

  • Página de reservas y widget para tu web
  • Plano de sala y asignación de mesas
  • Lista de espera y ficha de clientes
  • Confirmaciones y recordatorios por correo
  • Tarjeta contra los no-shows, con una política
Pedir precio

El más pedido

Profesional

El que hace eventos, menús de Navidad y quiere mirar los números.

  • Todo lo del Básico
  • Eventos y menús: cenas de maridaje, conciertos, Nochevieja
  • Venta de entradas y tarjetas regalo
  • Campañas y detalles del cliente (alergias, mesa favorita)
  • Informes: origen, plantones, horas punta, cobros
  • Todas las políticas de cobro que necesites
Pedir precio

Conectado

El que ya lleva Ágora y quiere que todo hable entre sí.

99 €/mes + IVA Alta y configuración: 150 € + IVA

  • Todo lo del Profesional
  • Ágora: la reserva va al TPV y la cuenta vuelve
  • Duración real de mesa, gasto y productos del ticket
  • Varias salas y varios comedores
  • Conexión con la plataforma de fichajes
Comprar

Sin letra pequeña en lo importante: ni comisión por comensal, ni porcentaje sobre lo que factures, ni permanencia escondida. Los SMS y los WhatsApp se pagan aparte porque los cobra la operadora, y se ve cuántos van. Los datos de tus clientes son tuyos y te los llevas cuando quieras, en un fichero, sin pedir permiso.

Pruébala tú mismo

Entra en el panel de un restaurante de prueba

Un restaurante con dos meses de reservas, clientes habituales y su plano de sala. Entra como el dueño o como un camarero, y haz una reserva como la haría un cliente.

Sin registrarte. Los datos son inventados, está separada de la plataforma de nuestros clientes y se vuelve a montar cada noche: toca lo que quieras.

Qué puedes ver

  • El libro del día y el plano de sala, con sus mesas
  • La página de reservas que ve el cliente, y el widget para tu web
  • Cada puesto ve lo suyo: dueño, encargado y camarero

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan siempre

¿Esto sustituye a los portales de reservas?

Puede convivir con ellos. Lo que cambia es de dónde vienen tus mesas: el que ya te conoce reserva en tu web, sin comisión, y el portal queda para traerte gente nueva. Los informes te dicen exactamente cuánto viene por cada sitio, que es lo que hace falta para decidir.

¿Y el cliente que llama por teléfono?

Se apunta igual, en la misma pantalla, y ocupa la misma sala. La diferencia es que el cupo de internet no se lo come: tú decides qué parte del comedor se vende por la web y qué parte queda para el teléfono y para la puerta.

¿Hace falta pedir tarjeta siempre?

No, y no lo recomendamos. Lo normal es activarla solo donde duele: grupos grandes, fechas señaladas o quien ya faltó otra vez. Se puede tener apagada del todo.

Tengo dos restaurantes.

Cada uno tiene su página, su sala y sus datos, completamente separados, y se gestionan desde el mismo sitio. Además pueden pasarse clientes entre ellos cuando uno se llena, si los dos quieren.

¿Se puede traer lo que ya tengo?

Sí: la lista de clientes y las reservas futuras se importan desde un fichero. Lo que no se importa es el consentimiento para mandar ofertas —eso se vuelve a pedir— porque el que dio el programa anterior no vale aquí.

¿Dónde están mis datos?

En servidores en España, con copias cifradas a diario en más de un sitio y probadas restaurándolas. Cada restaurante está aislado de los demás por diseño, y hay pruebas automáticas que atacan ese aislamiento a propósito en cada versión.

¿Lo vemos con tu comedor delante?

Media hora por videollamada o en tu restaurante. Montamos tu sala de verdad, con tus mesas y tus horarios, y decides con eso a la vista.

986 113 540 604 000 970 info@disertic.com L-V de 09:00 a 19:00 h